Érase una vez un osito que le daba miedo el agua. Cada vez que veía un charco tenía que sufrir y como se le notaba, los ositos y ositas que lo veían se reían un montón.Como todos iban a la misma escuela, empezaron a insultarle, a pegarle y encima cogían sus botellas de agua y las tiraban al suelo para luego empujar al osito y que se mojara.
Hasta que un día se convirtió en Superagua. Como justo ese día se iban a la piscina, fue el que más rápido nadaba. Y ¿sabéis qué? Que cuando se metió en el agua nadie se lo creía.
Cuando el osito salió del agua, todo el mundo lo felicitó y nadie se volvió a meter con él.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.